Marco A. Dorantes

Este es mi blog* personal para temas generales; además, publico en estos blogs:
Temas técnicos de formulación de software:en Español y en Inglés.
Mis aportaciones en un seminario de introducción a la Filosofía.
*blog es una contracción de weblog: un diario o bitácora pública como medio de expresión particular.

Thursday, August 24, 2017

Al respecto de Re-educación


Al respecto de Re-educación:

¿No es ese asunto de la ‘auto-reeducación’ otra forma de ‘lavado de cerebro’ o de ‘manipulación mental’? Si aceptamos que nuestra manera de pensar a la fecha —que creemos tan propia— tan sólo es el efecto inherente de la crianza a la que hemos sido sujetos local y culturalmente, entonces claro que sí; precisamente. Pero esta vez la persona quiere y busca permanecer consciente durante el proceso —el cual está en sus manos— y ese rasgo lo hace un proceso muy diferente que una mera programación mental a cargo de otros por inercia social. Por ejemplo, una diferencia es que la desprogramación mental inicia cuando uno mismo somete a examen crítico alguna creencia de mucha importancia personal y lo hace con la intención explícita de identificar y reconocer prejuicios. Así, el esfuerzo propio de reprogramación mental tendría posibilidad de substituir esos prejuicios por una creencia cierta justificada.

Saturday, August 19, 2017

Sobre «Dios» — Caerse de la fe


Caerse de la fe era para mí una terrible desgracia: el peor y más aterrador infortunio que pudiese padecer una persona. Ser un caído de la fe significaba perderlo todo: perder la salvación eterna; pero, no sólo perderla en el más allá, sino también perderla aquí y ahora. Caer de la fe era perderse en la oscuridad del mundo, era alejarse de la nítida claridad de la luz y desaparecer entre las tinieblas del pecado y de la desesperación dentro de un aterrador y negro vacío; un vacío reinado por la mentira y por la corrupción del alma.

Ahora comprendo que esa significación proviene de un ejercicio teológico. Un ejercicio que alguna persona hizo y propuso como si fuese la mejor y única manera de interpretación. El resultado de ese ejercicio teológico fue una propuesta que luego muchos otros adoptaron; muchos de ellos debido a que no concebían que ellos mismos pudiesen usar su propia facultad teológica para desarrollar una propuesta también propia.

Pues hace ocho años que soy un caído de la fe. Recuerdo decidir regresar el boleto al cielo que se me había regalado. Muchas gracias por el regalo, pero lo regreso. Lo regreso pues aceptarlo implica renunciar a algo que ahora valoro más: mi libertad de conciencia, mi libertad de pensamiento y mi libertad moral.