Marco A. Dorantes

Este es mi blog* personal para temas generales; además, publico en estos blogs:
Temas técnicos de formulación de software:en Español y en Inglés.
Mis aportaciones en un seminario de introducción a la Filosofía.
*blog es una contracción de weblog: un diario o bitácora pública como medio de expresión particular.

Monday, November 15, 2010

¿Qué es lo peor del cristianismo?

Reproduzco de forma íntegra un texto que aporté el día 26 de septiembre de 2010 en el foro de una red social en Internet, dicha red social está asociada al grupo conocido por sus siglas ICOC (International Churches Of Christ). El tema de la discusión giraba alrededor de una pregunta abierta que alguien hizo y que buscaba comentarios acerca de si la iglesia de Cristo es la única iglesia verdadera —en el siguiente sentido: «"Verdadero" como contrario u opuesto a "Falso" En este caso específico: aprobada y reconocida por Dios como pueblo suyo» :

Mi posición básica es que lo importante del cristianismo no son los dogmas, sino las personas, el amor, la libertad, la justicia, el desarrollo de la consciencia —es decir el crecimiento espiritual—, y todo lo inherente al desarrollo del ser humano. Los dogmas son irrelevantes si los vemos a la luz de lo que se puede sostener históricamente. Si alguien quiere hablar y darle importancia a los dogmas, entonces tendría que fundamentarlos con una posición teológica, y no con una posición inconsciente basada sólo en el entusiasmo, en meras opiniones, o en las manifestaciones de sectarismos o chovinismos. Es decir, si alguien se enfoca en los dogmas, entonces sí requiere una preparación para estar a la altura de la tarea, de otra forma, si se pone a defender dogmas con sus meras opiniones tan sólo está causando más daño que beneficio y está aportando hacia los graves problemas de la Humanidad en lugar de a las posibles soluciones. La razón principal de tal daño es que mantener dogmas deriva en la explotación de los miedos de las personas, en lugar de en el desarrollo de sus facultades.

Mi posición actual se deriva de lo que he encontrado al estudiar personalmente la historia del cristianismo. Pero no sólo una historia “oficial” contada desde una perspectiva de estudio devocional, sino desde la amplitud que implica un estudio desde la perspectiva histórico-crítica. La perspectiva histórico-crítica es también la que se enseña hoy en día en centros académicos especializados que preparan a los ministros de culto en el conocimiento confiable del cristianismo. Esos ministros de culto luego salen a profesar en sus diferentes denominaciones. En esos centros especializados los ministros de culto se enteran de y analizan las condiciones en las que nos llega el cristianismo desde sus primeros siglos. Las condiciones de los textos manuscritos autógrafos y el cómo nos llegan desde entonces. Las situaciones que dieron lugar al canon bíblico y los porqués y los para qué. Me parece información muy importante para quien este interesado en fundamentar una fe informada. Sin embargo, típicamente nada de esto es mencionado en los púlpitos. Para mí eso no es aceptable. Yo me bauticé como cristiano, siendo adulto, no para seguir siendo tratado como un niño sobre el cual mantengan una tutela mental, ni para ver cómo se intenta mantener esa tutela sobre los demás. Ofreciéndome tan sólo una vista sesgada del cristianismo, presentándome sólo lo que les conviene que yo crea. Yo tomé en serio un compromiso de vida, quemando las naves detrás de mí, estando dispuesto a dejar hogar, trabajo —y de hecho haciéndolo—, escuela y lo que fuese necesario para seguir en pos de Jesús, El Cristo. Siendo el cristianismo tan importante para mí, me interesa el cristianismo lo más cercano posible a Jesucristo, a lo que dijo, a quién fue, a su vida y a su carácter. Pero veo que por siglos y siglos el mundo religioso ha tratado —y lo ha hecho— de poner en boca de Jesús las palabras necesarias para que sean las creencias de ellos las que queden justificadas, y por tanto que su posición teológica domine sobre las demás en su época. A tal grado ha llegado su tergiversación que las tradiciones orales y textuales fueron afectadas, en muchos casos de formas radicalmente opuestas e incongruentes a los testimonios escritos más antiguos. Te invito a que estudies la historia del cristianismo y de cómo ocurrió la formación de su texto principal, la Biblia, y el devenir de la diversidad de comunidades cristianas involucradas en esas épocas. Incluyendo, por supuesto, las estratagemas y atrocidades a las que acudió la comunidad que ahora es la iglesia católica para imponerse sobre sus rivales teológicos de entonces y para hacer prevalecer sus dogmas pues le proveían de su status de poder. Para una escueta mención del asunto remito una sección de la siguiente página: Escogiendo un ejemplo.

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