Marco A. Dorantes

Este es mi blog* personal para temas generales; además, publico en estos blogs:
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Mis aportaciones en un seminario de introducción a la Filosofía.
*blog es una contracción de weblog: un diario o bitácora pública como medio de expresión particular.

Tuesday, October 12, 2010

¿Uso o abuso bíblico?

Con frecuencia escucho en círculos religiosos cristianos el uso de versículos bíblicos con el propósito de apoyar un punto en una conversación o durante una oratoria expositiva desde un púlpito. Debido a que la Biblia es tal vez el libro más difundido y de mayor influencia en la cultura occidental, me parece invaluable cualquier exposición que haga justicia a la tarea exegética. Es decir, de una exposición razonada y debidamente cimentada en una investigación hermenéutica se puede aprender mucho acerca de lo escrito en la Biblia. Lo mismo aplica para el estudio de cualquier otro texto de la antigüedad.

Sin embargo, me parece muy desafortunada la frecuente ausencia de tal esmero por la investigación bíblica y de la debida preparación para hacer una exposición a la altura del tipo de libro que es la Biblia.

Además, lo que en realidad escucho con frecuencia es el uso de versículos bíblicos de por aquí y de por allá, de diferentes partes de la Biblia, como apoyo para las afirmaciones del expositor, o de alguien en una conversación, con la clara intención de valerse del texto para darle a su afirmación el respaldo bíblico. Como poniendo a la Biblia de su lado, apoyando su punto.

Quizá la intención sea buena al usar así la Biblia, al parecer las buenas intenciones no faltan en los contextos religiosos. Pero, claro que cabe preguntar ¿es esa una manera justificada de utilizar la Biblia? ¿Están conscientes de las implicaciones quienes la usan así? ¿No es acaso otra manera más de abusar del texto bíblico para apoyar intereses personales o de partidos religiosos?

Incluso si una oratoria expositiva presentara un argumento teológico cristiano, para ser una retórica no manipulativa tendría que dirigirse a una audiencia letrada en un mínimo de formación teológica. Así, el utilizar referencias a versículos bíblicos individuales se tomaría como una simple cita ilustrativa, como cuando se citan frases célebres de grandes pensadores en la Historia, y no como si el texto bíblico estuviera refiriendo a los significados actuales de las palabras citadas. Lo cual es lo que suele ocurrir cuando la audiencia es iletrada en la diversidad de formas posibles en que la Biblia puede ser estudiada seriamente. ¿No es entonces una retórica manipuladora lo que hacen tan frecuentemente los ministros de culto cristiano al usar versículos bíblicos y no informar debidamente a su audiencia acerca de los diversos sistemas de interpretación bíblica?

El utilizar referencias bíblicas para apoyar un punto cualquiera tiene implicaciones sociales serias, y para hacerlo sin incurrir en errores fatales hay que tener una conciencia amplia de lo que se está diciendo y de sus implicaciones. Esa conciencia se desarrolla durante una carrera en Teología, después de años de estudios de crítica textual, filosofía, teoría del conocimiento, epistemología, filología, fenomenología, y otras disciplinas importantes por su relevancia en el caso. Por eso no considero que sea una buena idea usar referencias bíblicas en soporte a los puntos que quiero presentar en mis textos. Para una explicación adicional del porqué, remito la nota 3 de mi texto en la siguiente página: Voluntad y descrédito.

Supongo que, en parte, los ministros de culto cristiano usan versículos bíblicos de por aquí y de por allá debido a que existe la idea de que la autoridad del texto bíblico es incontrovertible y si está ahí escrito tiene mucho peso y debe ser considerado fuera de toda duda y por tanto debe ser obedecido. El problema es que en el texto bíblico se puede leer una multitud de ideas y que tomados de forma aislada, versículos de por aquí y otros de por allá, se puede justificar cualquier cosa y se puede obligar a las personas, especialmente a las que no tienen su sentido crítico desarrollado, a que crean y obedezcan también cualquier cosa. Como ya ha sucedido muchas veces a lo largo de la Historia y no precisamente para lograr las buenas intenciones de quien hace las referencias, sino para llevar a cabo atrocidades en contra de las personas enajenadas. Para un ejemplo de esto, remito el caso que menciono acerca de la religión en la página: Ética y el estado de enajenación.

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