Marco A. Dorantes

Este es mi blog* personal para temas generales; además, publico en estos blogs:
Temas técnicos de formulación de software:en Español y en Inglés.
Mis aportaciones en un seminario de introducción a la Filosofía.
*blog es una contracción de weblog: un diario o bitácora pública como medio de expresión particular.

Friday, December 30, 2011

Escrúpulos

¿Qué son los escrúpulos y por qué es negativo no tenerlos? —a decir, por ejemplo, de la expresión: “¡es un delincuente sin escrúpulos!”

Sospecho que la connotación detrás de tal frase es la que el diccionario de la Real Academia Española anota en primer lugar: «Duda o recelo que punza la conciencia sobre si algo es o no cierto, si es bueno o malo, si obliga o no obliga; lo que trae inquieto y desasosegado el ánimo».

Así que no tener nada que le punce a uno la conciencia, si uno vive sin duda alguna de que las acciones propias están por completo de uno de dos lados, de lado de las “buenas” o de lado de las “malas”, entonces uno es alguien que no tiene escrúpulos.

Ahora que estoy investigando sobre la axiología, o teoría de los valores, como parte del seminario de introducción a la filosofía en el que participo, sospecho que en la cultura popular tampoco es muy frecuente la reflexión necesaria para actuar éticamente. En particular me refiero al carácter amplio del ejercicio ético: reflexión que busca elaborar una vista de conjunto sobre un asunto y que ayude a una justificación para las acciones propias que pueda ser aplicable, por sí misma, en lo general. No dudo que hagamos reflexiones sobre el mejor proceder para nuestro contexto individual, pero dudo que eso cuente como ejercicio ético. Los asuntos actuales de gran envergadura en la Humanidad no sólo deben ser discutidos por los así llamados “expertos” sino que los ciudadanos comunes necesitamos prepararnos para estar a la altura de la tarea de discutir tales asuntos.

Reconozco ser parte de un sistema económico cuyos efectos me producen muchos escrúpulos. Por ejemplo, ¿qué bases existen sobre las cuales podamos apoyar la opinión de que la plutocracia mundial, en el futuro, no seguirá observando al resto de la humanidad como mero ganado humano? Debo enfocar el asunto no desde la perspectiva de un miembro de la plutocracia o de un miembro del resto de la humanidad, sino desde la perspectiva del problema moral que implica la pregunta. Es decir, ¿qué monstruo moral se requiere ser para estar al tanto de esta situación y aun así desentenderse mientras no afecte los intereses propios?

“Pero, ¡yo no sabía!” —¿desde cuándo un estado de ignorancia es igual a un estado de inocencia?

Cada vez más niños que no pueden, o podrán en el futuro, acceder a una profesión basada en la creatividad —actividad intelectual no automatizable, aún— estarán condenados a permanecer como carne de cañón, como carne sacrificial, al servicio de la “competitividad” del capitalismo neoliberal y sus excesos.

¿Por qué la ciencia y la tecnología deben servir principalmente para la competitividad de mercado mientras que pueden servir mejor para erradicar la miseria humana? Imputo la causa al sistema en el cual estamos y contribuimos a perpetuar.

Otro ejemplo del tipo de problemas que el ejercicio ético busca esclarecer es el asunto de la moralidad. Al respecto dice Peter Singer: «Algunas personas creen que la moralidad está anticuada pues la consideran un sistema de molestas prohibiciones puritanas, fundamentalmente diseñadas para evitar que las personas se diviertan. Creen que la ética no es aplicable al mundo real porque la consideran un sistema de normas cortas y simples del tipo ‘No mentir’, ‘No robar’, ‘No matar’. No es de extrañar que aquellos que sostienen esta postura sobre la ética crean igualmente que la ética no esté adaptada a las complejidades de la vida.» Un artículo como este: ¿Nacerá nuevamente el Sol? me hace pensar en que si un clérigo se pronuncia en contra de la inmoralidad, la mayoría de nosotros imaginamos que se refiere a algo relacionado con el abuso de lo sexual; y regularme atinamos. Pero ¿por qué no se pronuncian en contra de la inmoralidad que es el abuso a los pueblos indígenas que habitan las tierras que los intereses capitalistas explotan?

Pero, como yo soy parte del sistema entonces sí puedo cambiar al sistema si pongo manos a la obra y empiezo por cambiar o mejorar mis opiniones y la manera en que formo tales opiniones. Sí, cambiar por completo el sistema actual tomará tiempo. Pero tampoco este sistema es algo que haya permanecido sin cambios. Por el contrario, las formas concretas de capitalismo han cambiado con el paso del tiempo y su manifestación más reciente, el capitalismo neoliberal, también cambiará de manera inevitable. ¿Para dónde cambiará? Depende de aquellos que se interesen en el asunto y participen al nivel que cada uno pueda.

Estoy dispuesto —sin esfuerzo alguno— a aceptar la siguiente analogía para mi caso y tomar el papel del bovino: si una vaca tomara conciencia de su condición y atinara a concluir que todo el sistema de la granja ha sido diseñado para beneficio exclusivo del granjero, podría elegir decir: “no hay nada que se pueda hacer” o podría preguntar: “¿qué puedo hacer hoy para preparar el camino que cambiará esta situación para mi descendencia?”

Entre los primeros pasos está entender más detalles de cómo funciona el sistema actual: los ciclos de escasez y deuda que crean más dinero. Otro paso sería organizarse —como ya muchos lo están haciendo— para satisfacer necesidades básicas sin el uso del dinero; así el sistema actual se debilita. Otro paso es usar el mismo dinero como medio para separarse del sistema: hoy mismo escuché de quienes se están organizando para comprar una extensión de tierra e intentar las ideas de una economía basada en recursos, y no en dinero. ¿Difícil? Ya es muy difícil vivir en el sistema actual.

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